Nuestros Fines y Valores

Este proyecto está dirigido a todas aquellas personas que quieran poner sus habilidades comunicativas en práctica, no importa la edad ni la profesión de la persona que quiera participar; lo importante es desarrollarse como persona, utilizando la oratoria como vehículo.

Comentar que la propia transmisión de contenidos se realiza en versión holística, no tiene porque llevarse un guión estricto, en el propio grupo va saliendo la sabia que este va demandando.        

Es una habilidad educativa y cultural en la que haces amistades y contactos, con el aliciente de estar en un grupo de afines. Es un ejercicio de definición personal, hacia cualquier tema de actualidad o cotidiano de la vida, ya sea público o privado.

Un buen comunicador es aquel que tiene claro sus ideas, pretensiones y objetivos, sujeto a una buena presentación; para poder transmitir con claridad su mensaje.

Nuestros valores son de compartir conocimiento a través de la palabra hablada, nadie es el maestro ni el discípulo, cada uno es su propio maestro y aprendiz. Cada persona lleva su evolución a su ritmo, no hay dos socios iguales, nadie es más ni menos que el otro. Se respeta el propio proceso de vida en el que esté cada miembro/a. Habrá equidad en el trato y compromiso  de sinceridad desde el primer momento. En el Club de Oratoria – Meliana no se juzga a las personas, ni se etiquetan, culpabiliza o se burla de algún compañero/a. Lo máximo que puede hacer otro compañero/a será observar los actos y conductas de un tercero, y desde el respecto y sin querer cambiar a nadie, expresarlo. La gran verdad y razón son un tema muy amplio, respetaremos la verdad y razón del socio/a, este; tendrá que hacer lo mismo con los demás.

La cuota de socio/a que se pueda hacer para el sustento del Club de Oratoria – Meliana, estará destinada a sufragar y mantener la propia institución y sus fines sociales, entre ellas las instalaciones, personal de organización, guías, docentes, materiales complementarios y todo lo necesario para su evolución continua. El conocimiento que pueda derivarse para la evolución y desarrollo personal del socio/a se transfiere por hermandad. Comunidad viene de cosas que tenemos en común y transmitir conocimiento es nuestra alianza.

 

 

 

Escuchar conlleva comprensión del otro y con ello el inicio de una buena comunicación, uno entiende a los demás porque se entiende así mismo, transmitiendo experiencias personales sociabilizamos y evolucionamos; quizás la misión de la vida, en mi concepto propósito de la misma.

Josémanuel